¿Te has fijado en cómo cambia la energía de una reunión cuando hay tensión? ¿En cómo, bajo presión, algunas personas se aceleran, otras se bloquean y otras simplemente desconectan? ¿Te ha pasado que sales de una reunión cansada sin saber muy bien por qué? No es casualidad. Es el sistema nervioso en acción, y ahí es donde Somatic Experiencing aporta una mirada distinta y sorprendentemente útil para la empresa.
¿Qué es Somatic Experiencing (SE) explicado con pocos tecnicismos?
Somatic Experiencing no es un concepto nuevo. Se trata de un enfoque desarrollado entre los 60 y 70 por Peter A. Levine que entiende que el estrés y el trauma no solo se quedan en la mente, sino también en el cuerpo. En otras palabras, no sólo pensamos lo que nos pasa: lo sentimos físicamente.
Tradicionalmente, muchos métodos hablan de pensar o analizar experiencias difíciles, estresantes o conflituadoras que se dan en las empresas.
SE propone algo distinto: mirar qué ocurre en nuestro sistema nervioso y cómo nuestras sensaciones corporales nos dan información útil sobre lo que pasa. Al tiempo que tomamos consciencia de cómo lo que nos pasa en el cuerpo influye en lo que hacemos, decidimos y cómo nos relacionamos.
Esto no significa que tengas que convertir tu empresa en un centro de terapia, ni que todas las personas se pongan a hacer ejercicios de respiración o movimiento sin ton ni son.
Más bien, significa integrar la conciencia corporal y la regulación emocional como herramientas de trabajo normalizadas y útiles.
¿Por qué es importante esto en la empresa?
En las organizaciones hablamos mucho de productividad, liderazgo y procesos. Pero hay algo que rara vez se nombra con claridad: cómo se sienten realmente las personas dentro de un equipo, bajo presión, ante un desafío, o cuando hay un conflicto no resuelto; y cómo esto impacta en los equipos y el trabajo, especialmente si se trata una persona con un rol de gran influencia.
Aquí algunas claves que tal vez ya has vivido sin palabras para describirlo:
👉 ¿Por qué una discusión escaló tan rápido?
👉 ¿Por qué algunas personas se paralizan en reuniones tensas?
👉 ¿Por qué después de un comentario “inocente” la energía cambia, para bien o para mal?
La respuesta frecuentemente está en cómo se activa el cuerpo y el sistema nervioso, no solo en lo que se dijo.
Somatic Experiencing en la empresa, ¿dónde tiene sentido aplicarlo?
Aquí van situaciones concretas de tu empresa donde aplicar SE puede marcar una diferencia sustancial:
1. Manejo del estrés crónico (antes de que se convierta en burnout)
En vez de reaccionar cuando las personas ya están agotadas, puedes:
- Enseñarles a reconocer señales corporales de sobrecarga.
- Usar micro-pausas de regulación (respirar con atención, notar sensaciones) antes y después de reuniones largas o intensas.
- Incorporar pequeños ejercicios sencillos de SE para soltar emoción y tensión.
Esto no solo alivia tensión: mejora claridad mental y toma de decisiones.
2. Liderazgo en momentos de presión
Las personas en roles de liderazgo no solo impactan en el trabajo a realizar, también tienen influencia en estados emocionales y fisiológicos:
- Cuando una persona que lidera siente tensión en el pecho, eso se transmite al equipo.
- Aprender a identificar y regular respuestas somáticas permite liderar con más presencia, intención y confianza.
Y esto se traduce en: mejor clima, menos reactividad y decisiones más sostenibles.
3. Conflictos y conversaciones difíciles
Antes de que una conversación “explote” o quede congelada en el silencio:
- La conciencia corporal ayuda a detectar escaladas de manera temprana.
- Se puede pausar y reencauzar, basándose en señales somáticas, no solo en palabras.
Esto es especialmente útil en: feedbacks delicados o negociaciones.
4. Cambios organizativos e incertidumbre
Cuando la empresa atraviesa fusiones, reestructuraciones, adaptación a nuevos mercados o grandes cambios, el miedo, la rigidez y la incertidumbre suelen manifestarse primero en el cuerpo (tensión, insomnio, reactividad).
Si tus equipos aprenden a reconocer y manejarse en esas señales, la adaptación es más fluida.
5. Equipos, clima y seguridad psicológica
Cuando en tu organización estáis trabajando elementos relacionados con el bienestar:
- Si las personas han realizado cierto trabajo con SE, se sienten más seguras para decir lo que sienten.
- Se integran prácticas que permiten regular el sistema nervioso en grupo.
Todo esto crea un clima de seguridad psicológica imprescindible y de apoyo mutuo, y básicos para que los equipos trabajen de manera funcional.
Somatic Experiencing no es, pro tanto, un concepto extraño o alejado del día a día de una empresa, sino una forma práctica de poner atención a cómo las personas sienten lo que hacen, y usan esas sensaciones como un recurso más.
Cuando combinamos esto con otros enfoques de gestión, ganamos equipos más sanos, presentes y eficaces.
Si quieres saber más, estaré encantada de responder tus preguntas aquí 🙂
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